Puerto Pajares

La de veces que habré pasado por aquí. Por el Puerto de Pajares.
La cantidad de anécdotas que podría contar.
Desde aquel pinchazo en plena nevada, la vez que lo subí en bici, el día
que mi padre se olvidó de echar gasolina y quedamos sin ella en Flor de Acebos..

Tantos recuerdos.
Y que decir de aquellos viajes en tren cuando yo era un crio.
Cuando mi madre me metia en Gijón con la maletina y el bocadillo de tortilla,
y mi güelina me recogía en León.
Como me gustaba aquel viaje. Las revueltas que daban aquellos trenes.
Ya me impresionaba ver tanta nieve desde la ventanilla.
Y el miedo que pasé con 7 añines aquella noche atascados en pleno
Tunel de la Perruca. Aquellos olores, aquel traqueteo, aquellos sonidos..

Siempre hubo tradiciones. Mi hermana siempre se mareaba subiendolo, por
lo que mis padres siempre paraban en Casa Quico al lado de la Colegiata.
Allí nos tomábamos un caldo. Dios aún lo recuerdo quemándome en la boca.
Mi padre siempre hablaba con el paisano. Del frio, de la nieve, de mecánica
o de la liga de fútbol.

Hoy en día, ya tengo mis propias tradiciones. Ir hasta la barandilla del Parador
y echar un vistazo a Las Ubiñas al Fayéu de Valgrande o al Cellón.
Comprar una hogaza de pan en Busdongo y la cecina en Ezequiel.
En Ciñera atisbar al Cueto San Mateo, en La Robla al Fontañán y al Castillo,
ya tragado casi por la cantera. Y en El Rabizo, arriba, tocar el claxon al divisar
el Teleno.

En fin..

4 comentarios:

charmante dijo...

Como me encantan las tierras asturianas
Q pasada verlo tan nevado
Tenemos España cubierta de blanco, qué bonito y qué frío!!!
Me ha encantado tu blog, volveré
;)

tu hermanín dijo...

Casi le haces llorar.

Yo también suelo parar en la valla del parador para echar un vistazo a Valgrande y recordar la vez que casi me despeño por ese hayedo por andar detrás de urogallos y picamaderos negros.

Y también recuerdo pasar el puerto en el 124 granate (siempre reluciente y encerado) de tu padre y la multa que "los motoristas" le pusieron justo frente al parador por "pisar la linea continua".

Estas historias tienen sabor a rancio. Y todos lucíamos peinados y cara de panolis como en la serie cuéntame...

Tu viaje en verano para venir a torrarte bajo el abrasador sol paramés era el acontecimiento más esperado del año por mi.

Sabes cual es el recuerdo que me vino a la mente cuando hablaste de la güelina... aquella lata en la que guardaba las galletas "tostaducas", bajo el televisor.

carlosdepazramos dijo...

Gracias Charmante.Pásate por aquí cuando quieras. Aquí estaré dando la tabarra con mis batallitas. Un Saludo.

carlosdepazramos dijo...

Ayy..hermanín!!. A ti que te voy a contar yo que tu no sepas?.
Los genes tio..los genes!.
Sin saberlo hacemos las cosas de la misma forma. Coincidencia?..analogias..?....Amigos..bienvenidos a la Nave del Misterio..

Dioos. Es verdad, aquel 124. Que sería de él?.
Las galletas de abuelina..

Hostias,me he puesto nostálgicu..

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