Regeneratio

El otoño tiene momentos impagables.
La conjunción de lo que termina y lo que empieza tiene matices de una belleza
espectacular.
Llega la hora de rendir cuentas. Lo que ha brillado y triunfado debe plegarse.
Es tiempo de ello. Se aproximan meses de mortecino frio.
Pero pronto, la vida se abrirá paso de nuevo.
Esta foto es buen ejemplo de ello.
Descubrí una roca de la que manaba agua.
Allí los despojos de diferentes hojas de árboles descansaban sobre su último lecho.
Hace escasas semanas eran lo más brillante y vital de todo el bosque.
Y en medio de todo ello, brotaba la vida.
Una pequeña planta de un verde intenso se abria paso.

1 comentario:

Coyotepisapraos dijo...

Lo dicho, cada vez que veo tu salidas me entra una envidia... Esto es lo malo de vivir en Madrid :-/

Y con tu permiso, voy a poner un enlace a tu blog desde el mío :-)

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