Espigüete. Arista Este

El sábado entendimos por que muere tanta gente en el Espigüete.

Vaya por delante que esta tanda de fotos son de la parte baja de la arista.
cuando bucólicamente mirábamos el único paisaje que nos dejó ver el Espigüete.
Arriba era imposible sacar la cámara.
Es una montaña que no permite errores de cálculo. En su vertical Arista Este
no hay posible escapatoria en caso de cambio climatológico.
Nos las prometiamos muy felices en cuanto al tiempo.
Pero al llegar a la cima Este, fue la primera vez en mi vida que me sorprende
un frente en toda la cara y a tanta altura.
Como a cota 2.200 mts entramos de lleno en la nube y con visión nula.
Valoramos seguir, por que las predicciones que habiamos estudiado toda la semana
no eran tan malas.
Bajó la temperatura extraordinariamente y aunque veiamos los tres macizos de Picos
barridos continuamente por masas nubosas que presentiamos de nieve, calculamos
que debia ser algo puntual por encima de los 2.300 mts.
Pasamos los pasos delicados en los que la cresta se afilaba.
Pasamos la Llambrialona y los resaltes que bautizamos como el "Paso del jabón"
que veremos mañana.
Pero al llegar a la cima Este..
Intentábamos mirar el modo de encarar el trozo de cresta que baja a la collada entre
las dos cumbres. Además de buscar un hipotético claro que nos permitiera ver la
descomunal Canal de la Pedrera. Ese era el modo de bajada planeado.
Pero se desató poco menos que un huracán. Íbamos preparados de material,
aunque prácticamente la nieve ha desaparecido de Fuentes Carrionas.
Las rachas eran fortísimas y la visión totalmente nula. Además de la sensación
térmica realmente muy fria.
Era viento Oeste, y nosotros habiamos ascendido por la larga cresta Este, así
que nos estaba zumbando de cara.
Desistimos de la Canal de la Pedrera así como un "Plan A", que era bajar por algún
corredor de la cara Norte. Estos si con nieve. Traer material para no sacarlo
nos parecia desesperante.
Así que a bajar por la misma arista.
Nos zumbamos la arista dos veces. Pero que genial lo pasamos.
A pesar de todo.
Los Parameses de nuevo triunfamos.
Al Espigüete subimos mi hermanín Alberto (últimamente ve un corredor y se vuelve
loco), el grán Eduardo (está como un toro), y servidor.
Chema se quedó por abajo por que no las tenia todas consigo, y subió a
Las Tetas (no es broma, es un pico cercano).
Casi 1.500 mts de desnivel de subida y otros tantos de bajada hasta Cardaño.
Y un día estupendo que recordaremos toda la vida.
Cervezas en el pueblo y en Puente Almuhey, además de venir investigando
en coches el noreste de León. Zonas de Riaño y Prioro.
y planeando nuevos retos.
Que bonito es el Espigüete.
Foto 1: Cara Oeste del Espigüete (2.450 mts). Engaña. Detras hay todo un mundo.

Foto 2: Queda poca nieve.Serbal cruzandola. Al fondo otro mítico. El Curavacas.

Foto 3: Parte baja de la Arista Este. Embalse de Camporedondo y Cardaño.

Foto 4: Parte baja de la Arista Este. Edu y Alberto

Foto 5: Cota 2.200 antes de entrar en lo más dificil y en la niebla. Serbal y Edu

5 comentarios:

Carlinos dijo...

Bueno Serbalin

Lo que pasa en el Espi, sucede también en el Curavacas y en "menor" medida en Ubiña, a raiz de lo que comentas de las muertes.

Montañas "faciles" TECNICAMENTE tanto en verano como en invierno, pero que hay que subirlas ... y bajarlas. Gran afluencia de gente, sin la preparación física, técnica, incluso logística, lo que aumenta las posibilidades de accidente.

Ahora un cambio repentino de tiempo ... pues compañeru hay que lidiarlo lo mejor que se pueda en ese instante. Hay gente que tiene "maña" pa oler y negociar muchas de estas situaciones, y hay otros que en fin, ante un marrón de estos .... mejor que se hubierán quedao en casina, jeje

Muy chules les fotos MANGUAN !!! (vemonos mañana)

Alberto dijo...

Solo añadir a lo dicho por Carlos que la arista Este en algunos puntos es francamente estrecha (no apta para quien tenga vértigo). El viento aquí puede ser un serio enemigo.
Además existen un par de pasos que hay que trepar y destrepar con la roca resbaladiza como el jabón y dos simas abiertas en plena arista cuyas bocas quedan cubiertas por la nieve durante la mayor parte del invierno.
Como bien dice Carlos, el Espigüete no tiene ninguna vía rápida de escape. En caso de que un temporal te sorprenda a 2.400 puedes tardar entre una y dos horas en bajar de cota hasta los 2.000.
En invierno es imprescindible el uso de crampones y piolet; además algunos pasos deberían asegurarse con cuerdas.
Las peores previsiones meteorológicas no hablaron en ningún momento del fuerte viento que se levantó cuando nos disponíamos, sumidos en la niebla, a afrontar la cresta que separa la cumbre Este de la cumbre Oeste y que inpidió que finalmente alcanzáramos nuestro objetivo. La jornada, a pesar de todo, fue de esas que crean afición.
Lo mejor. La excelente compañía de Carlos, de quien continuamente se aprenden técnicas y actitudes de montañero empedernido, y de Eduardo que, como todos los de Huelde, demuestra a cada paso que él está hecho de otra pasta. (Presa de Riaño Demolición!!)
Volveremos para atacar la cima Oeste en otra ocasión, ya lo estoy deseando. Y Carlos se encargará de contarlo aquí.
Saludos

Pocholo dijo...

Muy guapas fotos, Serbal
Nosotros lo hemos subido en Semana Santa y también había unas espectaculares rachas de viento que parecía que te iban a mandar para abajo.
Al final hicimos cumbre pero a mi, personalmente, me costó lo mío. Eso sí. De las cumbres más guapas que he hecho.
Saludos

jgbarber dijo...

Una montaña preciosa y una cresta espléndida pero si vienen mal dadas hay que poner una atención extraordinaria. A mi es un montaña que me gusta mucho. Bonitas fotos. Cordiales saludos,

L.A.R. dijo...

Los historiadores no se ponen de acuerdo, porque la mayoría de ellos nunca han estado en esa montaña. Pero para muchos de los que la conocemos el Espigüete es, el más firme candidato para ser el histórico Monte Vindio al pie del cual se situaba la ciudad cantabra de Vellica (tal vez Velilla del Río Carrión) donde, en el año 25 a. de C., murieron de hambre y frío los últimos "cantabri" indómitos asediados por las legiones romanas que rodearon la montaña.
No hay muchas montañas enormes blancas e inexpugnables, que puedan ser rodeadas y asediadas, como si de una fortaleza se tratara por una legión romana.
Es nuestra teoría. Un saludo amigos.

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La Montaña de Serbal en Google Maps