Mio Llar

Mio Llar en asturiano significa Mi hogar.
Y allí he vuelto.
Despues de tiempos dificiles retrasaba este momento de una manera incomprensible.
Siempre he recorrido de contínuo estos bosques con la cabeza limpia.
No queria volver a pisar "mis montañas" de otra manera.
Y los del "Clan" lo habian respetado.

Pero todo llega, y todo pasa.
Llegó un buen día, y uno por cada brazo me pusieron de patitas de nuevo
en Somiedo.
El día menos pensado y menos esperado. La montaña no sabe de esquemas
ni de reglas humanas. Que más da un sábado que un jueves.
Allí todo se rige con su tempo interior.
Allí en el corazón de lo único sin lo cual no podriamos vivir.

Freije, Victor y claro, Serbal.
Siempre me siento extrañamente protegido entre los del Clan.
Son los únicos que ven,tienen y entienden esta querencia inexplicable por
este entorno al que creemos que pertenecemos ya de por vida.
Y sabian que tenian que devolverme allí de una vez por fin.
Y así fue. El gran Freije, persona a la que admiro no solo como el mejor montañero
que conozco, sino tambien por saber más de la vida que nadie.
Y Vitorín que sigue sus pasos.

Y la montaña en su estado más puro y salvaje.
Tarde de "amillarar", de investigar terreno casi virgen. Ni un camino,
ni una mísera trocha. Terreno vertical, cambiante. Canales tupidas
de hayedo primigenio. Empinadas y dificiles. Terreno "confidencial"
que se queda para nuestro curriculum particular. Territorio del Oso
y de veceras increibles de venado, que como veremos en otro tema
viven en un mundo aparte. Un paso y un resto de ellos, otro paso y otro
resto. Ruidos, sombras..tus sentidos al 200% sin cansarte por ello.

Terreno ignoto, que nos obliga a buscar salidas dificiles, a emocionarnos
con lo que conseguimos. Bautizos de recodos, vachinas, colladas...
Risas,avisos,sorpresas....
6 horas y media de circuito cambiante. No solo bosque, valles escondidos,
brañas de altura...la noche cayendo plácidamente...y ese sentimiento de
reconciliarse con todo esto otra vez.
La hoja del "fayéu" recien reventada. Verde intenso y casi fosforescente.
La savia más potente de todo el año. El ciclo de la vida de nuevo.
Como en la vida. Todo ciclos, los circulos que se cierran una y otra vez.
Lo que empezó, acabó. Lo que empezará tambien se terminará.
Nada se para en ningun sitio. todo se renueva. Todo renace.
Me alucina cada vez más los paralelismos tan asombrosos entre la montaña
y la vida.

Y mi alegria por descubrir de nuevo mis sentidos atrofiados.
Meses de montaña a medio gas en otros escenarios no familiares.
Volver a desplegar mis recursos. A intuir,pensar y buscar en la oscuridad
del bosque desconocido.
Y que de repente todo sea como antes. Poder agudizar los olores, pararme
a escuchar, tocar los arboles y abrazarlos con el mismo ritual de siempre.
Reptar y arrastrarse para esa foto al grupo de venados. Saborear el sudor
y meter la cabeza en el frescor de una riega. Sentirse feliz por ese latigazo
de la rama que te azota la cara. Sufrir el terror de las garrapatas otra
vez enganchadas...por que siempre a mi por dios!.
Las hojas del año anterior como colchón en tus pies. Frescor y humedad.

Pues va a ser que si, que ese es mi hogar.

3 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Guauuuuuuuuuuuuu, eso es felicidad de verdad, sentir la tierratal y como es,de los placeres que poca gente conoce y mejores son.
me alegro de tus sensaciones.
saludos.

Celtastur dijo...

Sinceramente y sin peloteos: esa primera foto con la mano en primer plano me encanta; totalmente ingeniosa y original. Y gracias por compartir estos pensamientos tan personales: uno parece leer entre líneas que últimamente a tí...
Sigue con esto. Te seguimos el rastro.
Saludos.

Anónimo dijo...

tienes un alma limpia...siempre lo supe...Lilu

Publicar un comentario

La Montaña de Serbal en Google Maps