Algo más de Torre Santa-Peña Santa

Es una lástima que no quiera exponer mi cámara a salidas como esta. Y eso que ha estado
en sitios mucho más duros que a 2.600 mts.
Pero últimamente solo deseo ir lo más ligero posible. El sábado hasta me molestaba el arnes.
Sin embargo esta visto que los momentos vividos hubieran merecido mi camarina en mis
manos. Quizás me arrepienta algún día.
En los últimos tiempos veo miles de imágenes que me hubiera gustado hacerlas mias
de por vida.

Pero sin embargo adoro la sensación de ir libre ahí arriba. Con Alberto he bromeado
mucho tiempo con la idea de ir a la montaña en pelotas. Hacer cumbre y corretear
por el cordal como auténticos zumbaos.
No es tan radical, pero el contacto con la roca, con el airecillo cortante, con el sol...
es lo que le mantienen vivo a uno. Sentir el frio y la dureza de la naturaleza te da
saber a lo que juegas, y donde lo haces. Buscar y encontrar las sensaciones que
anhelas. Lo de ir en pelotas es una milésima más de las pijadas que día a día suelo
soltar aldebalu.

Cada vez me doy más cuenta que estamos ahí arriba de prestado. Si la montaña
se enfada, te borra de un plumazo en tres minutos y medio. Lo he visto miles de
veces. Un cambio repentino de tiempo en cuestión de instantes. Un rayo que cae
unas decenas de metros más allá, una roca que cae unos centímetros antes de tu
cabeza, un trompicón del que te recuperas al borde...
He visto a gente que aprecio librarse por milésimas de algo muy gordo...
Todo eso sirve para aprender. Para respetar el medio en el que te mueves.
Ir con la cabeza gacha..pidiendo permiso por que vas a subirte a ella.
Humildad..., respeto....asombro contínuo....veneración...


Foto 1: En las estrecheces todo el cuerpo sirve para destrepar.

Foto 2: Otro rápel, y otra cara de bobón disfrutando.

Foto 3: Atardeceres de ensueño. Aquí uno se cree por encima de todo.

Foto 4: Equipo "Celeste". De largo los montañeros con más calidad de la subida..je je..

1 comentario:

Mª Angeles y Jose dijo...

Tu libertad te la ganas tu, dia a dia, por eso es tuya.
Esperemos que la naturaleza te ame siempre y jamas se enfade con tigo...
besos.

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La Montaña de Serbal en Google Maps