Point of view

Alguna vez he comentado que adoro disfrutar solo de la montaña.
Cierto con matices.
En la vida uno pasa por diferentes estados. Hoy estas en lo más alto, mañana
navegas por aguas someras. Nunca se puede bajar la guardia.
Cada persona es un universo.
Unos se apasionan por cualquier deporte, otros se evaden de su monotonia con
cualquier actividad.
Y luego estan las personas que aman algo.
Ese tipo de personas, las que necesitan imperiosamente algo que les apasiona.
Creo que yo pertenezco a ese último grupo.

Creo que nací para subir.
Me doy cuenta a diario.
Observo la gente en mi día a día, las estudio, y llego a la conclusión de que debo ser
un tipo raro. Me apasionan cosas que a la mayoria de lo que veo les horrorizaria.
Cualquiera de los rostros que miro me veria como un ser extraño.
Que pensarian de mi?.
Que pensarian de mi si me vieran allí arriba?.
Que pensarian de mi si supieran lo que opino del mundo, de la rutina, y de
lo que está ordinariamente establecido?.

A cualquiera de ellos, un solo día en mi ambiente, supondria poco menos que
un suplicio.
Sin embargo para mi todo cobra sentido allí.
Tengo mi grupo de montaña en Gijón. Mis amigos de Somiedo, unidos a mi casi
ya a sangre y fuego, mi querido "Clan". Mis compañeros de salidas puntuales por
Picos de Europa...
Y luego, cuando me hace falta, mis momentos de estar solo.
Debo ser un tipo raro,si.

Mi pasión es la montaña.
Lo mismo me meto escaladas al Naranjo de Bulnes, me la juego en cualquier
arista, me castigo con travesias kilométricas en cualquier escenario, que disfruto
como un sibarita tumbado a solas en cualquier arandanera de mi Somiedo.
No tengo guión.
Disfruto en cada momento de lo que me pide mi cabeza.
Sin remordimientos por lo que nadie pensará.
No se si lo que hago es lo correcto. Tampoco me importa.
Ojalá la vida fuera tan fácil como lo es allí arriba.

Doy las gracias por haber conocido a mis amigos del Clan.
Ellos saben de que va todo esto.
He vivido momentos con ellos extraordinarios.
Para mi tiene más valor cualquier suceso que he pasado con ellos, que
coronar el Mont Blanc o el Cervino.
Mi manera de ver la vida es esa.
De eso va este blog.
Aquí abajo uno ve rápidamente de que palo van las personas. Las
debilidades y las miserias salen pronto a flote cuando el cemento esta
bajo los pies.

Allí arriba nada se puede disimular. No existen las palabras. Los hechos mandan.
Miras a los ojos a alguien, y sabes lo que hay.
Ojalá todo fuera tan facil aquí abajo.

Pues bueno. Ahí he soltado la filosofada del Jueves.
No tenedlo en cuenta..

5 comentarios:

Pocholo dijo...

Comparto 100% todo lo que has explayado...
Saludos

Mª Angeles y Jose dijo...

Mira, eres unico, grande y genial y la gente, que le den, digan lo que digan y piensen lo que piensen , tu eres un ser feliz y ya esta , eso es lo importante,
Y no me estraña nada, respirando lo que respiras y viendo todo lo que ves tienes que ser , una de las personas mas felices del mundo.
Besos

Gordonés dijo...

Serbalín... últimamente, y por diversas circunstancias que no vienen al caso, me ha tocado tener que disfrutar de la montaña a mi solo... La verdad es que al principio le ponía muchos reparos... seguridad, confraternización con el compañero de turno... pero como que le estoy pillando el gustillo al tema... Cuando uno va solo existe como una especie de comunión entre el monte y la persona que cuando se va en grupo parece no existir... Personalmente prefiero ir acompañado... la camaradería que se consigue con la gente y el recordar posteriores "batallitas" cuando vas con el coche y dices... "te acuerdas lo pu... que las pasamos en ese canchal que se ve ahí.." es impagable... pero de la misma manera ocurre cuando vas tu solo y eso mismo lo interiorizas y en vez del plural usas el singular... Has hecho una gran explicación de lo que siente un montañero... Saludos

Mariluz dijo...

Pues para ser tan raro, pareces bastante guay, no sé, todo sería cuestión de conocerte en persona, pero fijo, fijo que eres un tipo de lo más interesante.
Y lo que has escrito es una auténtica maravilla, me ha encantado.
Un abrazo, "extraño" Serbal!

jgbarber dijo...

Hola Carlos, a mi también me gusta salir solo al monte así que debo de ser otro raro. Es cierto que todos tenemos momentos en que necesitamos estar sólos. En la montaña esos momentos son especiales y parece que algunos disfrutamos mucho de ellos; el silencio, la paz, el trinar de los pájaros y el susurro de los árboles, el reposo en una cumbre después de habérnosla ganado... Todo un abanico de pequeños placeres. Saludos,

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La Montaña de Serbal en Google Maps